Neurodiversidad: entender y acompañar
- Lic Maykel Oporta
- 18 oct 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 12 ene
La neurodiversidad nos invita a ver las diferencias del cerebro humano como parte natural de la diversidad, igual que lo son el color de ojos o los gustos personales. En vez de pensar solo en “trastornos”, este enfoque propone valorar las distintas maneras de pensar y aprender (Armstrong, 2011).
¿Qué significa “neurodivergente”?
Decimos neurodivergente cuando una persona procesa el mundo de forma distinta a lo que se considera “típico”. Bajo este paraguas entran perfiles como autismo (TEA), TDAH/TDA, discapacidad intelectual y dificultades de aprendizaje, entre otros. No es una etiqueta para limitar, sino una forma de reconocer necesidades y fortalezas.
Diferencias que también son fortalezas
Desde la ciencia cognitiva, hay personas que tienden a pensar con más calma y análisis antes de decidir. Algunos estudios lo explican como mayor uso del “Sistema 2” (pensamiento más lento y reflexivo) y menor del “Sistema 1” (más rápido e intuitivo) (Stanovich, 2012). Esta preferencia no es “un problema” en sí misma: puede ser una fortaleza para tareas que requieren detalle y profundidad.
¿Qué busca la neurodiversidad?
El objetivo es justicia y accesibilidad: que la sociedad y los entornos (la escuela, el trabajo, los servicios) eliminen barreras y se adapten mejor a cada persona, y no que todo el peso del cambio caiga solo en la familia o en el niño/a (Armstrong, 2011).
Los entornos educativos
Un concepto clave es el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA): parte de la idea de que las barreras están en el diseño del entorno, no en la persona. Por eso, se crean múltiples formas de enseñar, participar y evaluar para que todos los estudiantes tengan altas expectativas y oportunidades reales.
En servicios educativos (p. ej., bibliotecas universitarias) se han aplicado medidas concretas para estudiantes neurodivergentes (TEA, TDAH, dislexia), como (Flores-Fernández et al., 2022):
Accesibilidad web: sitios y repositorios que cumplen WCAG (Tatomir & Durrance, 2010; Stewart et al., 2005).
Servicios adaptados: tecnologías de asistencia (audiolibros, software de apoyo), atención personalizada y facilidades en préstamos (Mulliken & Atkins, 2009; Pinder, 2005).
Formación informacional: talleres prácticos para aprender a usar recursos académicos (Cho, 2018).
¿Qué pueden pedir las familias? Ajustes razonables (material visual, instrucciones claras y por pasos, tiempos extra si hace falta), comunicación frecuente hogar–escuela y metas medibles para ver avances.
En el trabajo
Cada vez más empresas entienden que la diversidad cognitiva aporta valor: atención al detalle, pensamiento lógico, creatividad o hiperfoco pueden ser ventajas competitivas (Olivares, 2024). Sectores como marketing y publicidad ya impulsan iniciativas para hacer procesos y contenidos más accesibles para equipos neurodiversos (Diario Financiero, 2023).
La idea no es negar la utilidad de los diagnósticos clínicos cuando se necesitan (DSM-5; American Psychiatric Association, 2014), sino complementarlos con un enfoque social que quite barreras y ofrezca apoyos adecuados.
Si vives una situación con un familiar, debemos recordar:
Tu hijo/a no “es el problema”: ajustamos entornos, rutinas y apoyos.
Fortalezas reales: pensamiento profundo, creatividad, especial interés en temas.
Pedir ayuda está bien: la combinación de apoyos en casa, escuela y salud marca la diferencia.
Metas claras y observables: pequeños pasos, celebrados en grande.
Referencias
American Psychiatric Association. (2014). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed.).
Armstrong, T. (2011). The Power of Neurodiversity.
Cho, A. (2018). Talleres de alfabetización informacional para estudiantes autistas.
Diario Financiero. (2023). Iniciativas de accesibilidad en marketing para neurodiversidad.
Flores-Fernández, J., et al. (2022). Estrategias de inclusión en bibliotecas académicas para usuarios neurodivergentes.
Mulliken, A., & Atkins, S. (2009). Servicios bibliotecarios inclusivos y tecnologías de asistencia.
Pinder, C. (2005). Préstamo y servicios adaptados en bibliotecas para diversidad funcional.
Stanovich, K. (2012). Rationality and the Reflective Mind.
Stewart, C., et al. (2005). Accesibilidad web en repositorios académicos.
Tatomir, J., & Durrance, J. (2010). Pautas WCAG y acceso a la información.
Olivares, R. (2024). Neurodiversidad y valor empresarial.

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